Momentos Inolvidables
Perpetuando algunos de nuestros momentos inolvidables…
Picnic frente al mar- este fue un gran ratito, encontrarnos en el viejo San Juan viendo el mar. Comer sandwiches de pavo, galletas con jalea y mantequilla de maní y una excelente brisita a la sombra de los árboles. Fue un día como sacado de película, no hablamos mucho, habló la compañía.
Cenando en el techo de tu casa- con todo y cómplices, no pudo quedar mejor. Te digo que fue lo más que me gustó? Las lucesitas! Estuviste pendiente de todos los detalles. Nuestro primer año juntos lo celebramos en grande a pesar del bajo presupuesto. Mejor que en cualquier restaurante.
Viendo fútbol en el hospital- recuerdo este día como si hubiese sido una aventura. No recuerdo si no teníamos televisor para ese entonces o si fue que no iban a transmitir el juego por la tele local. Lo que si recuerdo es que fue un partidazo y no nos lo perdimos!
Durmiendo bajo el árbol de navidad- Cantar, orar, adorar a Dios, celebrar lo realmente valioso. Tan especial es recordar el nacimiento de Jesús, que hicimos de esto una tradición familiar y te agradezco la iniciativa.
Todo ese romanticismo en nuestra relación es una de las tantas cosas que hace que cada minuto recuerde cuan feliz soy junto a ti.
DESARMADOS
DESARMAR = Quitar o hacer entregar a una persona las armas que tiene
Desarmados, asi es como deberiamos estar siempre, pero por alguna curiosa razón parece que preferimos estar armados y listos para la guerra. Obviamente este tipo de actitud dentro del matrimonio no nos va a ser de mucha ayuda. Por el contrario, va a fomentar la tensión, la desconfianza y va a ser como una declaración de guerra siempre lista para ser firmada!
Qué hacemos cuando nuestro conyugue siempre anda con las armas puestas? Desarmarlo!
Según el estratega militar Sun Tzu “Rendir al enemigo sin luchar es la cima de la perfección”. Este filosofo Chino escribio un libro antiguo llamado el arte de la guerra, libro, que según wikipedia, es usado como parte de los libros de texto de los Marines y algunos de sus principios fueron usados por los generales estadounidenses Norman Schwarzkopf y Colin Powell durante la Guerra del Golfo a principio de los 90. Sun Tzu escribió entre otras cosas sobre como usar la velocidad y el ataque a las debilidades del enemigo como principios para salir victoriosos en un enfrentamiento.
Creo que usar algunas estrategias de Sun Tzu podrian ayudarnos a ganar esta “guerra”.
Objetivo: Ganar sin luchar
Tenemos que tratar de evitar el enfrentamiento a toda costa. Algo que nos puede ayudar con nuestro objetivo lo son las palabras del sabio Salomón: ”La blanda respuesta quita la ira; Mas la palabra áspera hace subir el furor.” (Pr.15:1). Para pelear se necesitan dos y nosotros no vamos a prestarnos para eso.
Usaremos dos estrategias para rendir o “desarmar” a nuestro enemigo sin luchar.
Estrategia #1: La velocidad
No podemos darle oportunidad a que planee como atacarnos, tenemos que hacer el primer acercamiento nosotros. Entre mas tiempo dejemos pasar después de un enojo, mas tiempo le damos a nuestro enemigo para alimentar su furia y menos capaces seremos de cumplir nuestro objetivo…que no se ponga el sol sobre vuestro enojo (Ef.4:26).
Estrategia #2: Ataca sus debilidades
Piénsalo, tu sabes cuales son sus debilidades! ataca por ahí. En cierta ocasión tuve un disgusto por algo que ni recuerdo. Íbamos en el carro, había un silencio sepulcral, mi cara y mi silencio lo decían todo…estaba armado y peligroso! De momento Liliana, suavemente llevo su mano hasta mi hombro, luego la dejo correr hasta agarrar mi mano, se acerco un poco mas y recostó su cabeza sobre mi hombro. Fin de la guerra, me desarmo por completo!… y como pude recosté mi cabeza sobre la de ella. Para mi es su toque, que se quede a mi lado a pesar de mi disgusto.
Para Nelson es eso, para mi es escuchar las melodías que marcaron momentos especiales en nuestras vidas. Los acordes que usa para afinar la guitarra, las notas de mi entrada nupcial y una canción que me regaló el primer ”día de los enamorados” que pasamos juntos. Escucho nuestra música y no puedo pensar en atacar. Dejo mis armas en el suelo.
Para otro puede ser algo que le deleite el paladar, o una palabra en especifico, como un te amo!. Tal vez sea una anécdota que les traiga buenos recuerdos, o realizar alguna tarea que represente ayuda e interés por el bienestar del otro. Un chocolate, una flor, un pellizco o hasta una nalgada! Solo tu sabes su debilidad, se veloz y ataca!
Recordatorio:
Hemos utilizado el lenguaje de la guerra solamente con propósitos didácticos. Tenemos que recordar que en la vida real nuestra pareja es nuestro aliado. Nuestro fin de ganar “la guerra” es eliminar todo lo que pueda afectar nuestra relación y que se mantenga la paz siempre entre nosotros.
Jesús dijo: “Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma, no permanecerá”. (Mateo 12:25)
Nosotros no somos enemigos, queremos seguir siendo aliados y poder vivir... DESARMADOS!
¿Cómo ganar la guerra?
“El bando vencedor siempre puede alardear de tener los mejores armamentos ya sean misiles y tecnología pero no hay mejor arma que unos estrategas bien entrenados”.
Este post está dedicado a aquél cuyo hogar se ha convertido en un campo de batalla y ya está cansado de vivir entre trincheras. No utilizamos un lenguaje militar solo por armonizar con el tema sino porque casi todas las parejas han llegado a pensar que se dirigen directamente al fracaso y el proceso puede ser una experiencia verdaderamente dolorosa donde al igual que en una guerra, todos salen heridos.
Como de ganar la guerra se trata, aludiremos a Sun Tzu: “Conoce a tu enemigo”. Probablemente, este ejercicio les parecerá fácil pero sin embargo, dormir en la misma cama que tu enemigo no implica que le conozcas. Estudia a tu pareja: ¿Qué momentos se hacen propensos a sus ataques y cómo elige atacar? Pronto, comenzarás a prevenir los lanzamientos de granada al conocer por qué te ataca. Digamos que tendrás más oportunidades de saber cómo apagar el fuego aún antes de que comience. Así que:
- Intenta averiguar cuáles son los desacuerdos y cuál es el derecho o los derechos que tu cónyuge reclama.
Las guerras comienzan por desacuerdos y los desacuerdos casi siempre llegan porque cada uno busca su propio interés y se rehúsa a ceder sus “derechos”. La mayoría de la gente está acostumbrada a que sin importar en qué situación se encuentran y cuál es el derecho que reclaman, el reclamo lo hacen peleando. No hagas tu lo mismo.
La Biblia nos dice en Santiago 4:1-3
¿Saben por qué hay guerras y pleitos entre ustedes? ¡Pues porque no saben dominar su egoísmo y su maldad! Son tan envidiosos que quisieran tenerlo todo, y cuando no lo pueden conseguir, son capaces hasta de pelear, matar y promover la guerra. ¡Pero ni así pueden conseguir lo que quieren! Ustedes no tienen, porque no se lo piden a Dios. Y cuando piden, lo hacen mal, porque lo único que quieren es satisfacer sus malos deseos.
- Pensar que tienes algo de culpa, es siempre la opción más razonable y la que más posibilidades brinda de ganar la batalla.
Tendrás que contestarte si los motivos de los ataques han sido propiciados por ti, si lo has hecho adrede o si ni tan siquiera te habías dado cuenta de tus faltas. Los periodos de bombardeos suelen reducirse significativamente cuando asumes tu responsabilidad.
Pero ¿qué de la culpa del otro? En un cuento perfecto tu pareja aceptaría también sus errores y serían felices desde ese instante y para siempre. Como sabrás, no suele suceder así todo el tiempo, por lo que recomiendo, como cosa ardua para hacer, ignorar las voces internas que nos dicen que el otro es “tan culpable como yo”. Qué argumento levantará sobre ti, si ya has tirado tus armas al suelo… Solo dos cosas pueden pasar una vez estés totalmente desarmado frente a tu enemigo; o te mata o te perdona la vida…
“Las guerras perduran mientras que los ataques continúan”.
Si demuestras que ante sus ataques decides cada vez dejar tus armas en el suelo, algún día amanecerás viendo como el otro te perdona la vida.
- Actuar de esa manera, tiene el alto costo de pedirle a Dios que te cambie a ti y no a tu pareja. Te presento el reto de devolver bien por mal, reconociendo que Dios ha hecho lo mismo por ti.
Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros,
como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo. Efesios 4:32
Sinceramente tendrás que sufrir la “muerte” una y otra vez. Sin embargo, notarás en la marcha que la persistencia en tu actitud hará la diferencia. Cada ataque no correspondido es la noticia de que se acerca el fin de la guerra. Ayúdale a confiar en que comparten un espacio de paz con tu persistencia.
Dejar nuestras armas en el suelo es el primer paso para desarmar a tu pareja. No es ese nuestro objetivo? Más adelante hablaremos sobre cómo hacerlo en los momentos de tensión.
***Si estás siendo maltratado, hay ayuda disponible.
DIFERENTES – (PARTE II)
“Érase una vez unos marcianos y unas venusinas que se conocieron, se enamoraron, y fueron felices porque respetaron y aceptaron sus diferencias.
Luego vinieron a la tierra y olvidaron que pertenecían a diferentes planetas….”¹
Hay algo en particular que por naturaleza todos podemos concluir al observar al ser humano: “Los hombres son de Marte, las mujeres son de Venus”. Esta frase llego a hacerse muy popular a mediados de los años 90 luego de la publicación del libro del Dr. John Grayen que llevaba esta expresión como título. La verdad encerrada en este dicho nos muestra la gran realidad que todos sabemos…somos diferentes!
A pesar de lo obvio de este asunto parece ser que tanto hombres como mujeres hemos decidido pensar lo contrario y nos hemos empeñado en ignorar y hacer caso omiso a tan cruda verdad. No se cual habrá sido la causa para tan terca ceguera. Quizá la desdicha experimentada durante tantos años por un machismo preponderante, arrogante y egocéntrico, seguido luego por un feminismo extremista casi igualado a su opuesto pero con rostro de mujer. O tal vez fue el resultado de una mala interpretación que inconscientemente hicimos cuando en busca de nuestros derechos y de la igualdad de todo ser humano, extrapolamos nuestra causa adjudicando las mismas características de justicia a nuestras diferencias innatas particulares. Indiferentemente la causa, sabemos que esto ha traído sus consecuencias.
Cada vez la tasa de divorcios es mayor y la convivencia encuentra más aceptación en nuestra sociedad. Unos se cansan de sus parejas por los constantes mal entendidos y conflictos entre ellos. Otros prefieren evitar cualquier tipo de compromiso formal precisamente para evitar el camino de los primeros. Ambos se escudan detrás de lo difícil que es hoy en día mantener una relación y dicen al unísono, ¡es que somos tan diferentes!.
¡Si, somos diferentes! Es la realidad y no podemos ignorarlo. Mi caso tampoco fue la excepción. Nuestras diferencias salieron a relucir desde temprano en nuestra relación, Presbiteriana vs. Pentecostal, Liberal vs. Conservador, Oeste vs. Área Metro, política, costumbres, dietas, familia, y la más grande diferencia… Hombre vs. Mujer. Claro que tenemos diferencias, ambos lo aprendimos desde temprano en nuestro noviazgo. Fueron varias las ocasiones en que tuvimos que enfrentarnos el uno al otro y tomar decisiones serias solo porque pensábamos diferente. Y todavía tenemos diferencias.
¿Qué hacemos?
¿Diferentes?
Tal vez…
Como noche y día
Entonces…
Seamos un bello amanecer
Si somos diferentes,
Entonces juntos
¡Seamos!
Esta es una breve porción del poema que aparece en el articulo “Diferentes – parte 1” de este blog. Lo escribí justamente en un momento crítico de nuestra relación en el cual teníamos que tomar una seria decisión relacionada precisamente a nuestras diferencias. El poema en si encierra cuál fue nuestra decisión, si no lo has leído te invito a que lo hagas.
Segun el Dr. Grayen:
“Suponemos erróneamente que si nuestros compañeros nos aman reaccionaran y se comportaran de cierta forma,
la forma en que nosotros reaccionamos y nos comportamos cuando amamos a alguien”²
Esta cita sacada del libro “Los hombres son de Marte, las mujeres son de Venus” muestra claramente lo que pasa cuando decidimos ignorar la realidad de que somos diferentes. Esperamos lo que no nos van a dar y damos lo que el otro no está esperando. Esto obviamente traerá conflictos.
Nosotros decidimos no ignorarlo, sino por el contrario usarlo a nuestro favor. El aceptarlo nos ayuda a comprendernos y a entender con mayor claridad porque hacemos lo que hacemos. También nos ayuda a manejar nuestras diferencias como instrumentos para construir en favor del bien de la relación y el bienestar individual. Entendimos que no fuimos creados para funcionar como las dos ruedas de una carreta, que tienen que ser iguales para poder andar bien, sino como una llave y un candado que se complementan, a pesar de ser diferentes, para cumplir una función.
Es hora que hombres y mujeres nos demos cuenta de lo diferentes que somos y que podamos comunicar nuestras necesidades sin necesidad de conflicto, dejando florecer la intimidad con nuestra pareja. Les invito a que al igual que nosotros, juntos… Seamos!
1) Frase sacada de la descripcion del libro de “Los hombres son de Marte, las mujeres son de Venus” en amazon.com.
2) Grayen, Dr. John, “Los hombres son de Marte, las mujeres son de Venus”, Harper Collins Publishers, Primera edición, 1995.
El tubo de la pasta dental y otras trivialidades
Esto que voy a contarles es verdaderamente legendario y tiene mucho de cierto. Una mañana te levantas y encuentras el tubo de la pasta dental todo magullado y te molestas. Realmente el tubo de la pasta dental no te importa, lo que si te importa es poder lavarte los dientes sin mayor dificultad al igual que todo ser humano civilizado.
Sin embargo hoy día, el tubo de la pasta dental no debe ser un inconveniente en tu hogar. Algunas casas en el cuarto de baño matrimonial están diseñadas para evitar la confrotación, ¡tienen dos lavamanos! y a veces hasta ¡dos inodoros! Para los menos afortunados, los que tenemos un sólo lavamanos existe pasta dental en otro tipo de envases. El tubo de la pasta dental ha dejado de ser un problema. 
Pero, ¿qué hacer cuando el objeto de la discordia no es el tubo de la pasta dental?
Seguramente, si le preguntamos a un contratista, resolverá el problema añadiendole pies cuadrados a nuestra vivienda y los comerciantes no titubearan para brindarnos alternativas. Por ejemplo dos televisores en diferentes cuartos, dos computadoras portátiles si es posible, entre otras cosas. Sin embargo, creo que estas no son las alternativas que todos buscamos. Realmente algunos queremos regresar de lo cotidano al hogar y no delimitar espacios, sino al contrario compartir y estrechar lazos con quienes amamos. Otros, simplemente no puden darse el lujo de comprar todo por pares.
Así que, la estrategia de la pasta dental no funciona con todo y mucho menos con las manías y actitudes con las que es dificil lidiar. En mi caso, no es el tubo de la pasta dental; es una silla mal acomodada en el comedor. No puedo negar que las primeras semanas de casada, no podía comprender por qué mi esposo no podía acomodar la silla. Me chocaba que siempre terminaba acomodándola yo. Gracias a su esfuerzo, ahora solo lo hago en unas pocas ocasiones. Además, no tardé mucho en dejar de sentirme ¨estresada¨ por eso. Si pienso que a él no le cuesta nada acomodar la silla, tampoco debe costarme nada acomodarla yo misma. Pensar así fue una decisión mía, porque no tenía la menor intención de dañar nuestros días por una trivialidad como esa. ¿Qué hacer cuando el objeto de la discordia no es el tubo de la pasta dental?… A la viaja usanza, poner el empeño conjunto de vivir en paz buscando alternativas que faciliten la convivencia.
Menciono algunas de ellas: la primera alternativa que debemos tomar en cuenta es la de prevenir. En el noviazgo es válido preguntar todo tipo de cosas. Al sincerarse podrán tener ideas de cuáles costumbres suyas chocan con las tuyas. El noviazgo es extremadamente importante para tener un matrimonio exitoso. Para aquellos que se casaron sin pensar que habrían pequeños detalles tan molestosos como un mosquito de mangle, la alternativa es la clásica conversación cordial. Esta es una herramienta que no debe faltar porque nadie puede darse por enterado de algo de lo cual no ha hablado; por eso es importante expresarse y permitirte escuchar a tu pareja. Otra alternativa, es establecer juntos horarios y tareas. Es la mejor manera de dejar claro que espera el uno del otro. También cambiar objetos de lugar suele ayudar. Por ejemplo, tener el zafacón lo más accesible posible al área de trabajo o dejar un gancho de ropa en el baño. Yo cambié a la esquina contraria del cuarto, el objeto que usaba para mantener la puerta abierta y que mi esposo prefiere tener siempre cerrada. Inventar frases jocosas que les traiga a la memoria lo acordado sin faltarse el respeto puede funcionar y finalmente, buscar ayuda profesional para los casos más complejos.
Las trivialidades son cosas que carecen de importancia por definición. No te preocupes más por todas esas cosas, ocúpate ¡existen alternativas que se ajustan a todos nosotros! tantas que no es posible enumerarlas. Y cuando parece no haberlas recuerda que las trivialidades no pueden desvanecer el amor; es el Amor él que cubre multitud de faltas.
DIFERENTES – (Parte I)
¿Diferentes?
Tal vez…
Como negro y blanco
Como luz y oscuridad
Como noche y día
Como sol y luna
Tal vez…
Como frio y calor
Como cielo y tierra
Como tierra y mar
Tal vez…
Como sal y azúcar
Como dulce y agrio
Tal vez…
Entonces…
Seamos clase y elegancia
Seamos un asombroso eclipse
Seamos un bello amanecer
Seamos un tierno atardecer
Entonces…
Seamos templados
Seamos un gran horizonte
Seamos una hermosa playa
Entonces…
Seamos el toque justo al paladar
Seamos lo extravagante de lo agridulce
Seamos…
Si somos diferentes,
Entonces juntos
¡Seamos!
por NJT
continuará…
Lengua franca
Desde la publicación de «Psicología de las diferencias sexuales» por MacCoby y
Jacklin (1974) se sabe que cuando en un grupo de individuos sanos se exploran las
capacidades lingüísticas y espaciales se encuentran diferencias según los sexos. Las
mujeres son mejores en aptitudes que requieren el uso de estrategias lingüísticas y los
hombres en las que necesitan la utilización de estrategias espaciales.
International Journal of Clinical and Health Psychology ISSN 1576-7329
2003, Vol. 3, Nº 2, pp. 353
Mi esposo me escucha, se que a veces le interesan mis temas y a veces lo hace por que me ama dependiendo de la conversación. Y es que como la mayoría de las personas, tenemos en mente que la comunicación es uno de los factores más importantes para mantener una buena relación. Pero también sabemos que como hombre y mujer, somos diferentes en algunas áreas y para entendernos plenamente no nos queda otra que hacer un esfuerzo. Por eso cuando tenemos dudas o pensamos que pudimos mal interpretar algo, hacemos preguntas directas con franqueza sin asumir lo que el otro piensa.
Algunas de nuestras diferencias en la comunicación radican en que a mi me encanta hablar y él, es más reservado. Sin embargo, se esfuerza por contarme lo que anda rondando por su mente y dialogar. Esos son de los momentos que más atesoro. En cambio yo, tengo que esforzarme por darle un espacio de silencio en lo que lee un libro o simplemente piensa. No hubiese sabido de su preferencia si no me lo hubiese dicho. Desde el momento que lo supe, puse de mi parte. Quiero que me escuche pero no quiero aturdirlo con mis palabras. Estoy segura que él también lo valora.
Aunque mi esposo no es de mucho hablar, cuando habla suele seguir de corrido hasta que expresa su idea completa. Yo quisiera interrumpir para dar mi opinión (a veces lo intento y otras lo hago) pero tengo plena consciencia de que él necesita ¨seguir el hilo hasta el final¨. A mi, por el contrario me encanta dejar ¨espacios¨ para que haga comentarios de vez en vez cuando hablo porque de algún modo me hace pensar que la conversación le es amena. Y qué decir de cuando le hago una pregunta y me responde 5 minutos más tarde… Los ejemplos son muchos porque hablamos idiomas distintos. Pero con el tiempo, vamos conociéndonos y a la vez adoptando una lengua común.
¿Cuál ha sido la clave? Saber que nuestros cerebros funcionan diferente (además de que nuestros trasfondos no coinciden en casi nada), ha sido una pieza importante que nos ha ayudado a encontrar nuestra propia lengua hecha de la mezcla de nuestros dos idiomas. Es nuestra lengua y tiene peculiaridades que nadie más entendería. Sin embargo, su naturaleza, lo que es permanente e invariable en ella está accesible para todos. ¿Dónde la encontramos? Nosotros para poder entendernos, encontramos nuestra lengua franca en el Amor.




